Invertir en Google Ads es una estrategia fundamental para el crecimiento y la captación de clientes. Y muy consolidada, hace nada cumplió 25 años.
Sin embargo, como en cualquier ecosistema digital, existen riesgos y prácticas fraudulentas. Nos referimos a los sistemas de elusión: un conjunto de técnicas diseñadas para infringir las políticas y restricciones de Google. Y claro, que a Google no le gusta porque la gente dejaría de consumirle.

Quienes las utilizan estas técnicas solo buscan engañar al sistema. Su objetivo es que sus anuncios ganen tráfico a través de ubicaciones indebidas, generar clics falsos o agotar el presupuesto de la competencia. Como veis, ninguna de las políticas beneficia al ecosistema de Google Ads.
Conocer estas tácticas es el primer paso para proteger la inversión y entender por qué Google mantiene políticas estrictas.
Vamos que nos vamos, aquí tenemos estas 4 prácticas con las que tener mucho cuidado.
Botnets: El Ejército Fantasma
Las Botnets (Incibe) son redes de ordenadores «zombis». Se trata de dispositivos de usuarios comunes que han sido infectados con malware, a menudo sin que el propietario lo sepa.

Un atacante controla miles de estos dispositivos de forma remota. Los ladrones ya no necesitan una moto, salvo que vayan al Louvre.
En el contexto de Google Ads, este ejército fantasma se utiliza para cometer fraude de clics a gran escala.
El atacante dirige su red de bots para que visiten sitios web y hagan clic en los anuncios.
Esto puede hacerse para agotar el presupuesto de la competencia o para inflar ingresos propios en AdSense. Se conoce como tráfico inválido.
Con este sistema de elusión, el resultado es que el presupuesto publicitario se consume en tráfico inexistente, y las métricas de rendimiento (CTR, conversiones) se ven seriamente afectadas.
Programas de Clics Fraudulentos 🖱️
Parecido al anterior, pero no exactamente igual, son los programas de clics fraudulentos.
Aquí no hablamos (necesariamente) de un ejército zombi distribuido, sino de software específico diseñado para simular clics humanos.
A veces, es la propia competencia quien usa estos programas de forma malintencionada.
Su objetivo es simple y más antiguo que andar p’alante: agotar tu presupuesto diario lo más rápido posible.
Si gastas tu límite a las 10 de la mañana por culpa de estos clics falsos, tus anuncios desaparecen el resto del día, dejando el campo libre para los suyos. Esto también incluye las llamadas «granjas de clics» (click farms), donde personas reales (a menudo en condiciones precarias) son pagadas para hacer clic manualmente en anuncios.
Sistemas de Elusión por Cloaking
Esta técnica es más «retorcida» y técnica. Se conoce como modificación de la solicitud de búsqueda o, más popularmente, «encubrimiento» (cloaking).
Aquí una empresa le enseña una cara a Google y otra muy distinta al usuario. Como podréis pensar, esto va contra el nivel de calidad, pero no se trata de que se equivoca el anunciante, sino que lo hace aposta.
Crean una página web que, cuando el robot de Google (Googlebot) la rastrea, parece cumplir todas las normas; por ejemplo, una página sobre «consejos de jardinería».
Google la aprueba y el anuncio se muestra.
Pero cuando un usuario real hace clic en ese anuncio, un código detecta que no es un robot y lo redirige a un sitio completamente diferente: un casino online, una web de «remedios milagro» o una estafa.
Están engañando al sistema para colar contenido que estaría prohibido.
Uso de Palabras Clave Prohibidas en Google Ads
Google tiene una lista «tela» de larga de productos y servicios que no puedes anunciar: armas, drogas recreativas, tabaco, servicios ilegales, etc.
¿Qué hacen los «listillos» para saltarse este filtro? Intentan usar palabras clave prohibidas con truco.
Usan faltas de ortografía a propósito (ej. «v1agra» en lugar de «viagra»), meten caracteres especiales entre letras (ej. «c.o.c.a.i.n.a»), o incluso ocultan estas palabras clave en el código fuente de la web.
De esta forma, el usuario no las ve, pero intentan que el sistema de anuncios sí las detecte para activar la puja. Es un intento desesperado de anunciar lo que saben que no deben.

Deja una respuesta